El otro día mi hermana mayor, que es auditora del Ministerio del Interior, me comentó que el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil utilizan dos enfoques diferentes de adiestramiento, en general utilizan el adiestramiento en positivo, pero el CNP asigna un perro a un agente, y trabajan juntos durante toda la vida laboral de uno y otro, los perros suelen retirarse más o menos a los 8 años, y dado el vínculo afectivo tan fuerte creado entre K9 y agente, el perro generalmente es adoptado por su adiestrador, si no, vive retirado en el centro cinológico. En cambio en la Guardia Civil hay un equipo de adiestradores que utilizan un equipo de perros, cuando se retiran los perros, pueden o no ser adoptados por sus adiestradores, pero los perros suelen terminar en el centro cinológico.
A favor del binomio adiestrador-perro está que trabajan muchísimo mejor, las instrucciones se cumplen antes, peeeeeero, si el agente se da de baja o se jubila tienes un buen perro muerto de risa esperando que se recupere su compañero o que se le asigne uno nuevo y el tiempo de adaptación que eso conlleva. En cambio en la Guardia Civil van rotando agentes y perros, con lo que si tanto un perro como un agente cae enfermo, cogen a otro y listo. Aunque no sé yo si el adiestramiento así en conjunto será tan eficaz como en el CNP.
¿Qué pensáis vosotros sobre cuál es el método más adecuado, efectivo, administrativamente eficiente...? Es que se ve que hay muchas variables a tener en cuenta. Se abre el debate.
